En este lugar solo los invitados y la familia mas allegada al rey Herodes tenían acceso.
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Hipódromo, en Cesarea Maritima
Una gran construccion donde se celebraba carreras de caballos y de carromatos asi como luchas de Gladiadores.
Belvoir
| La seguridad del reino cruzado de Jerusalem en el siglo XII dependía de una red de fortificaciones, en especial junto a la frontera este, que era vulnerable a los ataques musulmanes. La fortaleza cruzada de Belvoir se halla sobre una colina en la llanura de Naftalí, unos 20 kms. al sur del Mar de Galilea y unos 500 mts. sobre el Valle del Jordán. Da hacia el sinuoso río Jordán que fluye a sus pies y hacia las colinas de Guilead, en el actual reino de Jordania. Belvoir Bellavista fue acertadamente denominada así por los cruzados; en hebreo se la conoce como Kojav Hayardén la Estrella del Jordán que preserva el nombre de Kojav, la aldea judía que existió allí durante los períodos romano y bizantino. Los musulmanes la llamaban Kaukab al-Hawa, la Estrella de los Vientos. La primera estructura sobre la colina era modesta y formaba parte del estado feudal de un noble francés llamado Velos, que vivía en Tiberíades y que en 1168 la vendió a la Orden de los Hospitalarios. Los hospitalarios comprendieron la importancia estratégica del lugar y erigieron en él una fortaleza maciza con defensas impenetrables. Desde Belvoir, la guarnición podía vigilar de cerca el puente sobre el Jordán que servía de acceso este al reino, desde Guilead, así como las rutas del valle que conducían a la Galilea. Belvoir consiste en una fortaleza externa cuadrada, que encierra otra interior, más pequeña. Sus muros fueron construidos con grandes piedras de basalto sostenidas por junturas de hierro en forma de U. Cisternas bien protegidas para almacenar el agua de lluvia garantizaban el suministro de agua en tiempos de asedio. La fortaleza exterior La fortaleza cuadrada exterior mide 110 x 110 mts. En la parte este se había construido una torre externa y pesada, rodeada por un muro bajo (barbacana), que controlaba, visualmente y con armas de fuego, el espacio muerto en la ladera de la colina. El acceso principal a la fortaleza se realizaba a través de una puerta externa, en el extremo sudeste. Desde allí se avanzaba por una rampa pavimentada hasta la cima de la torre externa, para retroceder y proseguir hasta la puerta interior de la fortaleza. Este acceso interno se cerraba con una puerta de madera recubierta con metal y trabada desde adentro con una pesada viga de madera que se ajustaba en las ranuras de las jambas. En el oeste había un acceso secundario a la fortaleza, a través de un puente levadizo sobre el foso, que podía ser alzado o destruido cuando la fortaleza sufría un ataque. |
| Un foso artificial de 20 mts. de ancho y 14 mts. de profundidad rodeaba la fortaleza por tres lados, mientras que la pendiente empinada y la torre exterior la protegían desde el este. El foso estaba seco, y su objetivo era evitar que dispositivos de asedio, tales como arietes y torres de asalto, se acercaran a las fortificaciones. En los cuatro ángulos de la fortaleza se elevaban torres macizas, con otras adicionales en puntos intermedios entre ellas. Las anchas bases de las torres se deslizaban hacia el fondo del foso, para impedir la excavación de túneles. En los pisos superiores de las torres había troneras protegidas por nichos cubiertos. La ubicación de las torres era tal que todo el contorno de las murallas podía ser cubierto por fuego cruzado. Casi todas las torres tenían poternas al foso, con escaleras estrechas; los peldaños eran inusualmente altos, sin duda para dificultar la entrada del enemigo desde el exterior. En el patio entre las murallas de la fortaleza exterior y la fortaleza interna había grandes salas cubiertas con bóvedas, que servían de establos, depósitos y viviendas, y daban acceso a las posiciones de defensa en los techos. La fortaleza interior Dentro de la fortaleza exterior, y separada de ella por el patio, había una fortaleza interior (alcázar, mazmorra). Se trataba de una estructura cuadrada de 50 x 50 mts., de dos pisos de alto y rodeada por una muralla con torres en las esquinas. Esta fortaleza interior podía resistir el asedio aun después de que la fortaleza exterior cayera en manos del enemigo. El acceso principal estaba en el lado oeste. En el centro había un patio abierto rodeado por espacios abovedados que servían de refectorio, cocina, lugar de encuentro, depósitos, viviendas, etc. El piso superior servía de comando central de la fortaleza e incluía las residencias de los caballeros, así como una pequeña capilla construida con piedra caliza y techada con bóvedas cruzadas. La fortaleza de Belvoir tenía el papel de servir de principal obstáculo ante las tentativas musulmanas de invadir el reino cruzado desde el este. En 1180 fue atacada por esas fuerzas, pero sus poderosas fortificaciones resistieron la acometida. Después de la victoria del ejército musulmán comandado por Saladino en la batalla de los Cuernos de Hittín, Belvoir fue sitiada. El asedio duró un año y medio, hasta la rendición de los sitiados el 5 de enero de 1189. Las fortificaciones de Belvoir fueron desmanteladas en 1217-28 por los gobernantes musulmanes que temían la reconquista de la fortaleza por los cruzados. En 1240 les fue cedida por acuerdo; la falta de fondos les impidió restaurar las fortificaciones y pocos años después retornó al control musulmán. La fortaleza de Belvoir quedó en ruinas hasta las exhaustivas excavaciones realizadas en 1966. Las fortificaciones, bien conservadas bajo grandes masas de escombros, fueron puestas al descubierto, y una vez finalizadas las tareas de restauración, el lugar fue abierto a los visitantes. Se trata de la fortaleza cruzada más grande e impresionante de Israel. Las excavaciones fueron llevadas a cabo bajo la dirección de M. Ben-Dov, en nombre de la Autoridad de Parques Nacionales. | |||
San Juan de Acre
Visitar S. Juan de Acre forma parte de la experiencia israelí, un lugar de encuentro entre Oriente y Occidente, entre lo antiguo y lo nuevo, entre la belleza y las ruinas, todo ello con un carácter único. Sus diversos lugares de interés turístico la convierten en una bulliciosa ciudad llena de actos culturales, siempre con una nueva aventura o atracción interesante a la vuelta de la esquina. .
S. Juan de Acre fue antiguamente una de las ciudades más importantes de esta región. Ha albergado numerosas culturas, fue capturada por los cruzados y durante muchos siglos fue también hogar de los otomanos. Incluso Napoleón llegó a S. Juan de Acre con ánimo de conquistarla, pero tras dos meses de asedio y de intentar en vano derribar las murallas de la ciudad, tuvo que retirarse humillado.
La fascinante historia que han vivido las calles de S. Juan de Acre, el legado de sus conquistadores, los edificios que embellecen la ciudad y sus lugares de culto son sólo parte de lo que ofrece al visitante. Entre sus callejuelas de altos muros y pasajes subterráneos podemos encontrar una enorme mezquita, un monasterio cristiano, una posada, baños turcos e incluso salas construidos por los templarios, con un extraordinario túnel templario y fascinantes hallazgos arqueológicos. A esto se suman interesantes museos y numerosas iglesias, gran cantidad de hoteles junto a las playas, un puerto deportivo, restaurantes y un pintoresco puerto pesquero.
Todos los años, S. Juan de Acre acoge festivales llenos de colorido que atraen a miles de visitantes y turistas de todo el mundo. Entre sus viejos callejones rebosa de actividad un animado mercado al aire libre, especialmente los fines de semana. En él también se encuentra uno de los restaurantes de hummus más célebres de Israel, donde en ocasiones hay que esperar cola para conseguir una mesa. Cerca de allí, el puerto pesquero cuenta con excelentes restaurantes de pescados que sirven lo más selecto de las capturas obtenidas en la noche anterior. Igualmente, no lejos de la ciudad se encuentra el bello y cuidado Bahai Garden, creado por miembros de la religión bahai en Israel. Es un verdadero placer pasear por los senderos del jardín y disfrutar del cuidado diseño de sus macizos de flores.
S. Juan de Acre es un lugar interesante y encantador, ideal para regresar al pasado, para asistir a un festival o simplemente para dar un romántico paseo nocturno por las murallas de la ciudad junto al
S. Juan de Acre es un lugar interesante y encantador, ideal para regresar al pasado, para asistir a un festival o simplemente para dar un romántico paseo nocturno por las murallas de la ciudad junto al
Kibutz
El kibutz (palabra hebrea para "asentamiento comunal") es una singular comunidad rural; una sociedad basada en la ayuda mutua y la justicia social; un sistema socio-económico que tiene como principio básico la propiedad conjunta de los bienes, la igualdad y la cooperación en la producción, el consumo y la educación, el cumplimiento de la idea "de cada cual conforme a sus posibilidades, a cada cual conforme a sus necesidades"; un hogar para aquellos que lo han elegido como forma de vida.
Los primeros kibutzim (plural de "kibutz") fueron fundados unos cuarenta años antes del establecimiento del Estado de Israel (1948) por jóvenes pioneros judíos, principalmente de la Europa Oriental, que vinieron no sólo a redimir la tierra de su patria ancestral, sino también a forjar una nueva forma de vida. Su camino no fue fácil: un medio ambiente hostil, una tierra desolada y descuidada durante siglos, escasez de agua y falta de fondos fueron algunas de las dificultades que afrontaron. Luego de superar muchas privaciones lograron desarrollar florecientes comunidades que han jugado un papel predominante en el establecimiento y la construcción del estado.
Hoy en día hay repartidos en todo el país aproximadamente unos 270 kibutzim, que van de 40 hasta 1.000 miembros cada uno. La mayoría de ellos cuenta con 300 a 400 miembros adultos y una población de 500 a 600 personas. El total de almas que viven en kibutzim alcanza aproximadamente los 130.000, alrededor del 2,5 por ciento de la población de Israel. Cada kibutz pertenece a una de las tres federaciones nacionales de kibutzim, cada uno de ellos identificados en una ideología específica.
La mayoría de los kibutzim están ideados de acuerdo a un plan similar que incluye un área habitacional situada en un entorno de jardines, con las cuidadas casas de los miembros, las casas de los niños con zonas de juegos para cada edad, instalaciones recreativas y culturales y diversos servicios comunitarios. Junto a ella se encuentran los establos y los modernos gallineros, además de una o más plantas industriales. Los campos agrícolas, los huertos y las piscinas se ubican en las afueras, un corto viaje en tractor. Para llegar de un lugar a otro dentro del kibutz la gente lo hace a pie o en bicicleta, y se proporcionan pequeños vehículos con motor eléctrico para los ancianos o inválidos.
El kibutz funciona como una democracia directa. La asamblea general de todos sus miembros formula la política, elige los funcionarios, autoriza el presupuesto del kibutz y aprueba la admisión de nuevos miembros. Sirve no sólo como ente de toma de decisiones sino también como foro en el que los miembros pueden expresar sus opiniones y puntos de vista.
Los asuntos cotidianos son tratados por comisiones electas, que se ocupan de temas como educación, vivienda, finanzas, salud, planificación de la producción y cultura. Los titulares de algunas de esas comisiones, junto con el secretario del kibutz (que representa la más alta posición dentro de la comunidad) forman el ejecutivo del kibutz. Los puestos de secretario del kibutz, tesorero y coordinador de trabajo son, como norma, funciones de jornada completa.
Para los fundadores, cultivar la tierra de su patria ancestral y la transformación de habitantes de la ciudad en agricultores era un asunto de ideología, y no sólo una forma de ganarse la vida. Con el paso de los años los miembros de los kibutzim transformaron yermos en vergeles, con campos cultivados, huertas, avicultura, ganadería, piscicultura y, más recientemente, agricultura orgánica, transformándose en sostén de su economía.
A través de una combinación de trabajo arduo y métodos tecnológicos agropecuarios avanzados, lograron resultados extraordinarios, constituyendo hoy en día un gran porcentaje de la producción agrícola del país.
Las actividades de producción del kibutz están organizadas en varias ramas autónomas. La mayoría de ellas todavía están en el campo agrícola, sin embargo hoy en día todos los kibutzim se han volcado a varios tipos de industria.
Aunque la industria fabrica una amplia gama de productos, desde modas a sistemas de irrigación, la mayoría de la industria kibutziana se concentra en tres ramas principales: metalurgia, productos plásticos y procesamiento de alimentos. La mayoría de las fábricas son más bien pequeñas, con menos de cien trabajadores cada una.
En muchas zonas, los kibutzim han unido sus recursos, estableciendo empresas regionales como desmontadoras de algodón y plantas de empaque de aves, además de proporcionar una ser de servicios que van desde la compilación computarizada de datos hasta el mercadeo y la adquisición de productos en forma conjunta.
La contribución de los kibutzim a la producción del país, tanto en la agricultura (33 por ciento de la producción agropecuaria) como en la industria (6,3 por ciento de los productos manufacturados) es mucho mayor que su proporción de la población (2,5 por ciento).
En los últimos años, un número cada vez mayor de kibutzim se han transformado en centros turísticos, con servicios recreativos, tales como hospederías, piletas de natación, facilidades de equitación, canchas de tenis, museos, granjas de animales exóticos y parque acuáticos para el visitante israelí y los turistas extranjeros.
Ante la expansión de los centros urbanos y el crecimiento de la población de Israel, algunos kibutzim se han transformado en virtuales suburbios de las ciudades. Gracias a esta proximidad, muchos de ellos ofrecen ahora servicios al público, tales como lavanderías comerciales, abastecimiento de comidas a domicilio, tiendas para la venta de sus productos, guarderías infantiles e incluso campos de veraneo.
El trabajo es un valor en sí y de por sí, y el concepto de la dignidad del trabajo eleva el nivel de las tareas más bajas, sin que se le atribuya ningún status, material o de otro tipo, a ningún tipo de tarea.
Los miembros son designados para cumplir sus funciones por diversos períodos de tiempo y las tareas rutinarias, como el trabajo en la cocina y en el comedor, se realizan por turno. Cada rama económica es dirigida por un administrador elegido que es reemplazado cada 2 a 3 años. Un coordinador económico es el responsable de la organización del trabajo de las diferentes ramas y de implementar los planes de producción e inversión.
A pesar que las posiciones directivas se hacen cada vez más profesionales, los kibutzim han adoptado una serie de métodos administrativos y de organización para adaptar su estructura económica a las necesidades de la hora sin perder el sentido de responsabilidad mutua y de equidad laboral.
Las mujeres participan en forma equitativa en la fuerza laboral, teniendo abiertos ante sí todos los trabajos en los diferentes sectores del kibutz. Sin embargo, a diferencia de las mujeres del kibutz de hace dos generaciones, que pretendían demostrar su valor realizando "trabajo de hombres", hoy en día la mayoría es renuente a trabajar en la agricultura y en la industria, prefiriendo labores en la educación, la salud y otros servicios.
Los miembros más antiguos son asignados a trabajos apropiados a su estado de salud y vitalidad.
La mayoría de los miembros trabajan en el kibutz mismo, pero otros son empleados en empresas kibutzianas regionales; algunos son enviados por el kibutz a cumplir funciones educacionales y políticas en el marco de su movimiento nacional; otros hacen uso de su talento o profesión fuera del marco del kibutz. Los ingresos de estos trabajadores van a la caja del kibutz.
La ocasional falta de personal en la industria, las labores agrícolas, servicios turísticos y otras tareas exigen la contratación de mano de obra asalariada, aunque esta práctica contradiga el principio del kibutz de la autosuficiencia en el trabajo. Muchos kibutzim reciben en su seno a jóvenes voluntarios de Israel y del extranjero por períodos de un mes o más, y así solucionan parcialmente el dilema de la contratación de fuerza laboral externa.
A diferencia de los tiempos de antes, cuando los niños vivían en una casa de niños comunal, los niños en la mayoría de los kibutzim duermen en la casa de sus padres hasta que llegan a la edad de la escuela secundaria. Sin embargo, la mayoría del tiempo lo pasan entre sus pares en instalaciones especialmente preparadas para cada grupo generacional. Al mismo tiempo, los padres se ven cada vez más involucrados en las actividades de sus hijos y la unidad familiar está ganando cada vez más importancia en la estructura de la comunidad kibutziana. Hoy, las nietas de aquellas mujeres que hace 75 años atrás insistían en que las llevaran de las tareas domésticas, son la fuerza que brega dentro del kibutz para una mayor participación paternal en el cuidado de los hijos y para un mayor tiempo de la mujer en el hogar para la atención de sus familias.
Los niños crecen aprendiendo el valor y la importancia del trabajo, y sabiendo que cada uno debe contribuir con su parte. Desde el jardín de infantes, el sistema educacional enfatiza el valor de la cooperación en la vida cotidiana, y desde los primeros grados en la escuela, los chicos deben cumplir tareas y tomar decisiones en lo que concierne a su grupo. En un comienzo, los niños llevan a cabo labores regulares dentro del marco de su grupo de edad; los niños mayores asumen algunos trabajos en el kibutz, y en el nivel de la escuela secundaria dedican un día completo por semana a trabajar en alguna de las ramas de la economía del kibutz.
Las escuelas primarias normalmente se encuentran en el marco del kibutz, mientras que los niños mayores asisten a una escuela secundaria kibutziana regional, que sirve a varios de los kibutzim de la zona, para adquirir una gama más amplia de asignaturas académicas y de contactos sociales. A todos los niveles de edad, se presta gran atención a los jóvenes con talentos o necesidades especiales. Alrededor del 40 por ciento de todos los jóvenes nacidos en el kibutz vuelve a radicarse en el kibutz después de completar el servicio militar. Así, la mayoría de la población creció en el kibutz y decidió construir allí su futuro.
Basado en la participación voluntaria de sus miembros, el kibutz es una sociedad comunal que asume la responsabilidad por las necesidades de sus miembros a lo largo de sus vidas. Esta es una sociedad que aspira permitir a sus miembros el desarrollo máximo de su potencial, al mismo tiempo que exige responsabilidad y participación de cada persona en el bienestar de la comunidad.
Para algunos, la sensación de seguridad y satisfacción engendradas en la pertenencia a una pequeña y cerrada comunidad es una de las ventajas de la vida en el kibutz, mientras que otros pueden considerar la vida comunal como limitante.
En un comienzo la sociedad kibutziana como un todo tenía prioridad por encima de la unidad familiar. Con el tiempo, esta procedencia cambió, al tender cada vez más la comunidad a centrarse en la familia. Hoy en día, en el contexto de una sociedad normal de abuelos, madres y padres, tíos y tías, hijas e hijos, el kibutz sigue ofreciendo un nivel de cooperación que provee un marco social de seguridad económica personal.
En comparación con el pasado, en la actualidad los kibutzim ofrecen a sus miembros una mayor gama de elecciones individuales. Los miembros gozan de una mayor liberalidad en todos los aspectos de su vida, desde la selección de su ropa y los muebles hasta la elección de dónde y cómo pasar sus vacaciones.
Hay más oportunidades para seguir sus estudios superiores y se reconocen las necesidades especiales de los artistas y escritores, otorgándoseles tiempo para que lleven a cabo sus propios proyectos. Aunque de hecho no reciben dinero en la mano, los miembros gozan de un presupuesto anual que les permite gastar como mejor les parezca.
El kibutz no es solamente una forma de asentamiento y un modo de vida, sino que también es una parte integral de la sociedad israelí. Antes del establecimiento del Estado de Israel, y en sus primeros años, el kibutz asumió funciones centrales como el asentamiento, la inmigración, la defensa y el desarrollo agrícola. Cuando esas funciones fueron transferidas al gobierno, la interacción entre el kibutz y la sociedad en general decreció, aunque nunca cesó del todo.
Además de su activa participación en la vida política del país, el kibutz ha asumido varias misiones nacionales a lo largo de los años.
Un considerable número de kibutzim lleva a cabo cursos de cinco meses de duración para inmigrantes, que combinan la enseñanza del idioma hebreo con paseos por el país, charlas sobre diversos aspectos de la vida en el kibutz y algunas horas de trabajo en el mismo.
Algunos kibutzim participan en un proyecto por el que aceptan jóvenes de familias desaventajadas durante los años de escuela secundaria; algunos de estos jóvenes eligen seguir viviendo en el kibutz y pasan a ser miembros del mismo.
La celebración de todas las fiestas, incluidas las bodas, bar mitzvot y aniversarios se planifican en el kibutz para toda la comunidad.
Con el correr de los años, los kibutzim han desarrollados singulares formas para la celebración de las festividades judías tradicionales, las fiestas nacionales y los eventos personales, como bodas, bar-mitzvot y onomásticos. Los festivales y los motivos agrícolas, que se celebraban en la época bíblica, han cobrado nuevamente vitalidad por medio de canciones, danzas y las artes.
La actividad cultural abunda; frecuentemente se proyectan películas y se realizan presentaciones artísticas profesionales en los auditorios del kibutz, además, durante varias horas al día se transmiten por circuito cerrado programas de televisión destinados a los intereses y gustos de los miembros. Reuniendo a los talentos de los miembros de kibutzim de todo el país, los movimientos kibutzianos patrocinan a varios grupos profesionales, incluyendo una orquesta sinfónica, conjuntos de cámara, grupos de danza moderna y folklórica, coros y una compañía de teatro, que actúan regularmente en Israel y en el exterior.
Diversos kibutzim han establecido museos especializados en campos como la arqueología, la naturaleza, la historia judía y el desarrollo de la tierra de Israel, que atraen tanto a sus miembros como a grandes cantidades de visitantes.
El kibutz es un logro social y económico que surgió de una sociedad pionera, prosperó a la par de una economía que se expandió rápidamente y se distinguió por su contribución al establecimiento y desarrollo del estado.
Hoy en día el kibutz es el logro de tres generaciones. Los fundadores, motivados por fuertes convicciones y una ideología distintiva, formaron una sociedad con un singular modo de vida comunitario. Sus hijos, nacidos dentro del marco del kibutz, trabajaron duramente para consolidar su base económica, social y administrativa. La generación actual, que creció en una sociedad establecida y próspera, está dedicando sus energías y talentos a enfrentar los desafíos de la vida moderna en la era tecnológica.
Algunos temen que al adaptarse a las cambiantes circunstancias el kibutz se esté alejando peligrosamente de sus principios originales; otros creen que su capacidad para llegar a compromisos y a adaptarse es la clave de su supervivencia. Independientemente de lo que depare el futuro, mientras el kibutz mantenga su naturaleza democrática y el espíritu de voluntarismo, entrega e idealismo y siga motivando a sus miembros, tendrá suficientes recursos creativos para responder a las exigencias del futuro.
Los primeros kibutzim (plural de "kibutz") fueron fundados unos cuarenta años antes del establecimiento del Estado de Israel (1948) por jóvenes pioneros judíos, principalmente de la Europa Oriental, que vinieron no sólo a redimir la tierra de su patria ancestral, sino también a forjar una nueva forma de vida. Su camino no fue fácil: un medio ambiente hostil, una tierra desolada y descuidada durante siglos, escasez de agua y falta de fondos fueron algunas de las dificultades que afrontaron. Luego de superar muchas privaciones lograron desarrollar florecientes comunidades que han jugado un papel predominante en el establecimiento y la construcción del estado.
Hoy en día hay repartidos en todo el país aproximadamente unos 270 kibutzim, que van de 40 hasta 1.000 miembros cada uno. La mayoría de ellos cuenta con 300 a 400 miembros adultos y una población de 500 a 600 personas. El total de almas que viven en kibutzim alcanza aproximadamente los 130.000, alrededor del 2,5 por ciento de la población de Israel. Cada kibutz pertenece a una de las tres federaciones nacionales de kibutzim, cada uno de ellos identificados en una ideología específica.
La mayoría de los kibutzim están ideados de acuerdo a un plan similar que incluye un área habitacional situada en un entorno de jardines, con las cuidadas casas de los miembros, las casas de los niños con zonas de juegos para cada edad, instalaciones recreativas y culturales y diversos servicios comunitarios. Junto a ella se encuentran los establos y los modernos gallineros, además de una o más plantas industriales. Los campos agrícolas, los huertos y las piscinas se ubican en las afueras, un corto viaje en tractor. Para llegar de un lugar a otro dentro del kibutz la gente lo hace a pie o en bicicleta, y se proporcionan pequeños vehículos con motor eléctrico para los ancianos o inválidos.
El kibutz funciona como una democracia directa. La asamblea general de todos sus miembros formula la política, elige los funcionarios, autoriza el presupuesto del kibutz y aprueba la admisión de nuevos miembros. Sirve no sólo como ente de toma de decisiones sino también como foro en el que los miembros pueden expresar sus opiniones y puntos de vista.
Los asuntos cotidianos son tratados por comisiones electas, que se ocupan de temas como educación, vivienda, finanzas, salud, planificación de la producción y cultura. Los titulares de algunas de esas comisiones, junto con el secretario del kibutz (que representa la más alta posición dentro de la comunidad) forman el ejecutivo del kibutz. Los puestos de secretario del kibutz, tesorero y coordinador de trabajo son, como norma, funciones de jornada completa.
Para los fundadores, cultivar la tierra de su patria ancestral y la transformación de habitantes de la ciudad en agricultores era un asunto de ideología, y no sólo una forma de ganarse la vida. Con el paso de los años los miembros de los kibutzim transformaron yermos en vergeles, con campos cultivados, huertas, avicultura, ganadería, piscicultura y, más recientemente, agricultura orgánica, transformándose en sostén de su economía.
A través de una combinación de trabajo arduo y métodos tecnológicos agropecuarios avanzados, lograron resultados extraordinarios, constituyendo hoy en día un gran porcentaje de la producción agrícola del país.
Las actividades de producción del kibutz están organizadas en varias ramas autónomas. La mayoría de ellas todavía están en el campo agrícola, sin embargo hoy en día todos los kibutzim se han volcado a varios tipos de industria.
Aunque la industria fabrica una amplia gama de productos, desde modas a sistemas de irrigación, la mayoría de la industria kibutziana se concentra en tres ramas principales: metalurgia, productos plásticos y procesamiento de alimentos. La mayoría de las fábricas son más bien pequeñas, con menos de cien trabajadores cada una.
En muchas zonas, los kibutzim han unido sus recursos, estableciendo empresas regionales como desmontadoras de algodón y plantas de empaque de aves, además de proporcionar una ser de servicios que van desde la compilación computarizada de datos hasta el mercadeo y la adquisición de productos en forma conjunta.
La contribución de los kibutzim a la producción del país, tanto en la agricultura (33 por ciento de la producción agropecuaria) como en la industria (6,3 por ciento de los productos manufacturados) es mucho mayor que su proporción de la población (2,5 por ciento).
En los últimos años, un número cada vez mayor de kibutzim se han transformado en centros turísticos, con servicios recreativos, tales como hospederías, piletas de natación, facilidades de equitación, canchas de tenis, museos, granjas de animales exóticos y parque acuáticos para el visitante israelí y los turistas extranjeros.
Ante la expansión de los centros urbanos y el crecimiento de la población de Israel, algunos kibutzim se han transformado en virtuales suburbios de las ciudades. Gracias a esta proximidad, muchos de ellos ofrecen ahora servicios al público, tales como lavanderías comerciales, abastecimiento de comidas a domicilio, tiendas para la venta de sus productos, guarderías infantiles e incluso campos de veraneo.
El trabajo es un valor en sí y de por sí, y el concepto de la dignidad del trabajo eleva el nivel de las tareas más bajas, sin que se le atribuya ningún status, material o de otro tipo, a ningún tipo de tarea.
Los miembros son designados para cumplir sus funciones por diversos períodos de tiempo y las tareas rutinarias, como el trabajo en la cocina y en el comedor, se realizan por turno. Cada rama económica es dirigida por un administrador elegido que es reemplazado cada 2 a 3 años. Un coordinador económico es el responsable de la organización del trabajo de las diferentes ramas y de implementar los planes de producción e inversión.
A pesar que las posiciones directivas se hacen cada vez más profesionales, los kibutzim han adoptado una serie de métodos administrativos y de organización para adaptar su estructura económica a las necesidades de la hora sin perder el sentido de responsabilidad mutua y de equidad laboral.
Las mujeres participan en forma equitativa en la fuerza laboral, teniendo abiertos ante sí todos los trabajos en los diferentes sectores del kibutz. Sin embargo, a diferencia de las mujeres del kibutz de hace dos generaciones, que pretendían demostrar su valor realizando "trabajo de hombres", hoy en día la mayoría es renuente a trabajar en la agricultura y en la industria, prefiriendo labores en la educación, la salud y otros servicios.
Los miembros más antiguos son asignados a trabajos apropiados a su estado de salud y vitalidad.
La mayoría de los miembros trabajan en el kibutz mismo, pero otros son empleados en empresas kibutzianas regionales; algunos son enviados por el kibutz a cumplir funciones educacionales y políticas en el marco de su movimiento nacional; otros hacen uso de su talento o profesión fuera del marco del kibutz. Los ingresos de estos trabajadores van a la caja del kibutz.
La ocasional falta de personal en la industria, las labores agrícolas, servicios turísticos y otras tareas exigen la contratación de mano de obra asalariada, aunque esta práctica contradiga el principio del kibutz de la autosuficiencia en el trabajo. Muchos kibutzim reciben en su seno a jóvenes voluntarios de Israel y del extranjero por períodos de un mes o más, y así solucionan parcialmente el dilema de la contratación de fuerza laboral externa.
A diferencia de los tiempos de antes, cuando los niños vivían en una casa de niños comunal, los niños en la mayoría de los kibutzim duermen en la casa de sus padres hasta que llegan a la edad de la escuela secundaria. Sin embargo, la mayoría del tiempo lo pasan entre sus pares en instalaciones especialmente preparadas para cada grupo generacional. Al mismo tiempo, los padres se ven cada vez más involucrados en las actividades de sus hijos y la unidad familiar está ganando cada vez más importancia en la estructura de la comunidad kibutziana. Hoy, las nietas de aquellas mujeres que hace 75 años atrás insistían en que las llevaran de las tareas domésticas, son la fuerza que brega dentro del kibutz para una mayor participación paternal en el cuidado de los hijos y para un mayor tiempo de la mujer en el hogar para la atención de sus familias.
Los niños crecen aprendiendo el valor y la importancia del trabajo, y sabiendo que cada uno debe contribuir con su parte. Desde el jardín de infantes, el sistema educacional enfatiza el valor de la cooperación en la vida cotidiana, y desde los primeros grados en la escuela, los chicos deben cumplir tareas y tomar decisiones en lo que concierne a su grupo. En un comienzo, los niños llevan a cabo labores regulares dentro del marco de su grupo de edad; los niños mayores asumen algunos trabajos en el kibutz, y en el nivel de la escuela secundaria dedican un día completo por semana a trabajar en alguna de las ramas de la economía del kibutz.
Las escuelas primarias normalmente se encuentran en el marco del kibutz, mientras que los niños mayores asisten a una escuela secundaria kibutziana regional, que sirve a varios de los kibutzim de la zona, para adquirir una gama más amplia de asignaturas académicas y de contactos sociales. A todos los niveles de edad, se presta gran atención a los jóvenes con talentos o necesidades especiales. Alrededor del 40 por ciento de todos los jóvenes nacidos en el kibutz vuelve a radicarse en el kibutz después de completar el servicio militar. Así, la mayoría de la población creció en el kibutz y decidió construir allí su futuro.
Basado en la participación voluntaria de sus miembros, el kibutz es una sociedad comunal que asume la responsabilidad por las necesidades de sus miembros a lo largo de sus vidas. Esta es una sociedad que aspira permitir a sus miembros el desarrollo máximo de su potencial, al mismo tiempo que exige responsabilidad y participación de cada persona en el bienestar de la comunidad.
Para algunos, la sensación de seguridad y satisfacción engendradas en la pertenencia a una pequeña y cerrada comunidad es una de las ventajas de la vida en el kibutz, mientras que otros pueden considerar la vida comunal como limitante.
En un comienzo la sociedad kibutziana como un todo tenía prioridad por encima de la unidad familiar. Con el tiempo, esta procedencia cambió, al tender cada vez más la comunidad a centrarse en la familia. Hoy en día, en el contexto de una sociedad normal de abuelos, madres y padres, tíos y tías, hijas e hijos, el kibutz sigue ofreciendo un nivel de cooperación que provee un marco social de seguridad económica personal.
En comparación con el pasado, en la actualidad los kibutzim ofrecen a sus miembros una mayor gama de elecciones individuales. Los miembros gozan de una mayor liberalidad en todos los aspectos de su vida, desde la selección de su ropa y los muebles hasta la elección de dónde y cómo pasar sus vacaciones.
Hay más oportunidades para seguir sus estudios superiores y se reconocen las necesidades especiales de los artistas y escritores, otorgándoseles tiempo para que lleven a cabo sus propios proyectos. Aunque de hecho no reciben dinero en la mano, los miembros gozan de un presupuesto anual que les permite gastar como mejor les parezca.
El kibutz no es solamente una forma de asentamiento y un modo de vida, sino que también es una parte integral de la sociedad israelí. Antes del establecimiento del Estado de Israel, y en sus primeros años, el kibutz asumió funciones centrales como el asentamiento, la inmigración, la defensa y el desarrollo agrícola. Cuando esas funciones fueron transferidas al gobierno, la interacción entre el kibutz y la sociedad en general decreció, aunque nunca cesó del todo.
Además de su activa participación en la vida política del país, el kibutz ha asumido varias misiones nacionales a lo largo de los años.
Un considerable número de kibutzim lleva a cabo cursos de cinco meses de duración para inmigrantes, que combinan la enseñanza del idioma hebreo con paseos por el país, charlas sobre diversos aspectos de la vida en el kibutz y algunas horas de trabajo en el mismo.
Algunos kibutzim participan en un proyecto por el que aceptan jóvenes de familias desaventajadas durante los años de escuela secundaria; algunos de estos jóvenes eligen seguir viviendo en el kibutz y pasan a ser miembros del mismo.
La celebración de todas las fiestas, incluidas las bodas, bar mitzvot y aniversarios se planifican en el kibutz para toda la comunidad.
Con el correr de los años, los kibutzim han desarrollados singulares formas para la celebración de las festividades judías tradicionales, las fiestas nacionales y los eventos personales, como bodas, bar-mitzvot y onomásticos. Los festivales y los motivos agrícolas, que se celebraban en la época bíblica, han cobrado nuevamente vitalidad por medio de canciones, danzas y las artes.
La actividad cultural abunda; frecuentemente se proyectan películas y se realizan presentaciones artísticas profesionales en los auditorios del kibutz, además, durante varias horas al día se transmiten por circuito cerrado programas de televisión destinados a los intereses y gustos de los miembros. Reuniendo a los talentos de los miembros de kibutzim de todo el país, los movimientos kibutzianos patrocinan a varios grupos profesionales, incluyendo una orquesta sinfónica, conjuntos de cámara, grupos de danza moderna y folklórica, coros y una compañía de teatro, que actúan regularmente en Israel y en el exterior.
Diversos kibutzim han establecido museos especializados en campos como la arqueología, la naturaleza, la historia judía y el desarrollo de la tierra de Israel, que atraen tanto a sus miembros como a grandes cantidades de visitantes.
El kibutz es un logro social y económico que surgió de una sociedad pionera, prosperó a la par de una economía que se expandió rápidamente y se distinguió por su contribución al establecimiento y desarrollo del estado.
Hoy en día el kibutz es el logro de tres generaciones. Los fundadores, motivados por fuertes convicciones y una ideología distintiva, formaron una sociedad con un singular modo de vida comunitario. Sus hijos, nacidos dentro del marco del kibutz, trabajaron duramente para consolidar su base económica, social y administrativa. La generación actual, que creció en una sociedad establecida y próspera, está dedicando sus energías y talentos a enfrentar los desafíos de la vida moderna en la era tecnológica.
Algunos temen que al adaptarse a las cambiantes circunstancias el kibutz se esté alejando peligrosamente de sus principios originales; otros creen que su capacidad para llegar a compromisos y a adaptarse es la clave de su supervivencia. Independientemente de lo que depare el futuro, mientras el kibutz mantenga su naturaleza democrática y el espíritu de voluntarismo, entrega e idealismo y siga motivando a sus miembros, tendrá suficientes recursos creativos para responder a las exigencias del futuro.
Paseo en barca, mar de Galilea
El Mar de Galilea (Lago Kinneret o Genesaret)
Durante todo el invierno, lo más importante del noticiario para los israelíes no es el tipo de cambio entre el dólar y el shekel, ni si sube o baja el índice de la Bolsa de Tel Aviv, sino el nivel del agua del Lago Kinneret, que a menudo es reflejo del espíritu nacional. El Kinneret constituye la principal reserva de agua dulce de Israel, además de ser la fuente y el depósito de agua potable más grande del país. Por ésta y por otras razones, el Kinneret se ha convertido en un importante símbolo nacional y en centro turístico de primer orden. Las playas que rodean todo el lago son similares pero diferentes. Sus anchuras varían en función de la geografía local, creando diversos paisajes en cada lugar. Por ejemplo, sobre las costas oriental y occidental se alzan las montañas de la Galilea y las colinas del Golán, mientras que al norte se sitúa el valle de Beit Tsida, extensa zona con abundante agua proveniente del río Jordán y de los arroyos del Golán, y al sur se halla el estuario del Jordán, que fluye hacia las regiones desérticas del sur. Por este motivo, algunas de las playas del Kinneret tienen arena suave, mientras que otras son rocosas; unas son estrechas y otras muy anchas. Sin embargo, todas son divertidas y ofrecen muchas atracciones turísticas para cualquier edad. La mayoría de las playas permiten a los visitantes que aman la naturaleza dormir en zonas de acampada en la arena, y también existen hospederías, casas de huéspedes y hoteles a pie de playa. Buena parte de las playas ofrecen igualmente diversos tipos de deportes y actividades acuáticas, como navegación en botes hinchables de goma, canoas, etc.; además, los niños pueden disfrutar de toboganes gigantes en los parques acuáticos (Luna Gal, Tsemakh o Gai Beach). Hay numerosos restaurantes y tiendas de alimentación por todas partes, y sobre todo se puede disfrutar de calma y tranquilidad. Las playas que rodean al lago Kinneret son también un punto de partida perfecto para realizar fantásticos recorridos por la zona. Algunos de los parajes naturales más populares y bellos son el Parque Jordán, la Reserva de la Naturaleza de Beit Tsida, Hamat Gader y Naharayim. Otra región de interés es la parte baja de los Altos del Golán, que linda con el Kinneret y está llena de impetuosos arroyos, lugares históricos y reservas naturales. El Kinneret desempeñó un importante papel en los primeros años de la Cristiandad, y ahora ha pasado a convertirse en lugar de peregrinación para muchos cristianos. Según la tradición cristiana, Jesús vivió, predicó y realizó milagros en este lago y en sus alrededores. Fue aquí donde caminó sobre las aguas y se produjo el milagro de los panes y los peces, en la cercana Kfar Nakhum (Cafarnaún). Alrededor del Kinneret podemos encontrar numerosos lugares santos cristianos, como el Monte de las Bienaventuranzas, la Iglesia de los Panes y de los Peces, Cafarnaún, Kursi y la barca de madera descubierta en el lago y que ahora se exhibe en el kibbutz Ginosar. Otros enclaves históricos próximos son Migdal, Tel Hadar, Ubeidiya (principal yacimiento arqueológico de Israel), Beit Tsida, Kibbutz Dganya Alef, Moshavat Kinneret y la ciudad deTiberías. |
Meron
Para sumergirse en la atmósfera espiritual y mística de Galilea, no solo debe pasar un tiempo en la cuna de la Kabalah, Safed, sino también seguir el precioso trayecto hasta Meron, a unos 22 km al noroeste.
Aquí se encuentra la tumba del rabino Shimon bar Yochai, sabio del período mishnaico, que se rebeló contra Roma y escribió el Zohar.
La tumba de este rabino es un lugar de visita ineludible para los peregrinos judíos, en especial en Lag Baomer festividad en la que decenas de miles de personas acuden a Meron para orar y celebrar. Algunas de ellas acampan durante días.
En la actualidad, Meron es una moshav (comunidad cooperativa) que lleva el nombre de la aldea talmúdica que había aquí. Junto a la tumba del rabino Shimon se encuentra la cueva donde está enterrado el rabino Hilel El Viejo. En ella milagrosamente se forman pocillos de agua, fuente de bendición. La sinagoga rupestre de Meron, cuyas puertas miran hacia Jerusalén, data de finales del siglo III EC (era común).
Para añadir a la visita un toque de la belleza natural de la región, tome la carretera que se desvía de la carretera principal desde Meron al noroeste, que le llevará hasta la cumbre, a unos 915 m de altitud, del Monte Meron cubierto de bosques, donde un recorrido en espiral de una hora permite contemplar vistas maravillosas.
Metula
Metula es la ciudad más septentrional de Israel, un lugar tranquilo y agradable construido en una cadena de colinas con vistas al Monte Hermón y a los verdes paisajes de Galilea.
Esta localidad serena, situada justo al lado de la frontera con Líbano, atrae a muchos turistas y personas que están en vacaciones para visitar los enclaves históricos, naturales y de actividades de la región. El Barón Edmond de Rothschild fundó Metula en 1896 como una moshava, una comunidad agrícola en régimen de semicooperativa. La mayoría de sus familias fundadoras eran agricultores procedentes de comunidades de la región costera del país. Después de la Guerra de la Independencia de Israel, se agregaron varios barrios a esta moshava, que creció hasta convertirse en un pueblo. La mayoría de los primeros pobladores de Metula se ganaban la vida con la agricultura. A lo largo de la carretera serpenteante que llega hasta esta moshava, los visitantes contemplarán los vergeles de melocotoneros y ciruelos que en primavera se visten de flores rosas y blancas.
A medida que el sector turístico de Israel se ha ido desarrollando, los residentes de Metula han ido creando instalaciones de turismo y vacaciones, que ahora constituyen la principal fuente de ingresos de la ciudad. Metula tiene numerosos hoteles y casas de huéspedes, algunos de ellos en edificios que tienen siglos de antigüedad, y se han construido casitas con gran encanto para huéspedes en los jardines de muchas viviendas. Las casas de piedra de la moshava original siguen en pie a lo largo de la calle Ha-Rishonim en el centro de la ciudad. En el Museo de la Granja Beit ha-Ikar se cuenta la historia de la moshava.
Metula también cuenta con un complejo deportivo y cultural enorme en el que se encuentra la única pista de patinaje del país, además de piscinas, gimnasios y salas de fitness. El Monte Tsfia (Monte Mirador) se eleva 615 metros por encima del nivel del mar al oeste de Metula y ofrece una vista magnífica de toda el área circundante. En el límite oriental de Metula se encuentra la cascada de Hatanur en la Reserva Natural de Nakhal Ayun.
Esta localidad serena, situada justo al lado de la frontera con Líbano, atrae a muchos turistas y personas que están en vacaciones para visitar los enclaves históricos, naturales y de actividades de la región. El Barón Edmond de Rothschild fundó Metula en 1896 como una moshava, una comunidad agrícola en régimen de semicooperativa. La mayoría de sus familias fundadoras eran agricultores procedentes de comunidades de la región costera del país. Después de la Guerra de la Independencia de Israel, se agregaron varios barrios a esta moshava, que creció hasta convertirse en un pueblo. La mayoría de los primeros pobladores de Metula se ganaban la vida con la agricultura. A lo largo de la carretera serpenteante que llega hasta esta moshava, los visitantes contemplarán los vergeles de melocotoneros y ciruelos que en primavera se visten de flores rosas y blancas.
A medida que el sector turístico de Israel se ha ido desarrollando, los residentes de Metula han ido creando instalaciones de turismo y vacaciones, que ahora constituyen la principal fuente de ingresos de la ciudad. Metula tiene numerosos hoteles y casas de huéspedes, algunos de ellos en edificios que tienen siglos de antigüedad, y se han construido casitas con gran encanto para huéspedes en los jardines de muchas viviendas. Las casas de piedra de la moshava original siguen en pie a lo largo de la calle Ha-Rishonim en el centro de la ciudad. En el Museo de la Granja Beit ha-Ikar se cuenta la historia de la moshava.
Metula también cuenta con un complejo deportivo y cultural enorme en el que se encuentra la única pista de patinaje del país, además de piscinas, gimnasios y salas de fitness. El Monte Tsfia (Monte Mirador) se eleva 615 metros por encima del nivel del mar al oeste de Metula y ofrece una vista magnífica de toda el área circundante. En el límite oriental de Metula se encuentra la cascada de Hatanur en la Reserva Natural de Nakhal Ayun.
Las Cuevas del Monte Carmelo en Israel
Herramientas de piedra, huesos de animales y sepulcros humanos encontrados en las cuevas del Carmel han contribuido en gran medida a la comprensión de la evolución física y cultural del hombre en las tempranas fases de su existencia.
La Cueva del Tabún (Cueva del Horno)
La Cueva del Tabún fue habitada intermitentemente durante la Edad Paleolítica Inferior y Media (medio millón a 40.000 años atrás). En el curso de este período extremadamente largo, se acumularon en la cueva depósitos de arena, sedimentos y arcilla hasta una altura de 25 metros. La excavación demostró que cuenta con una de las más prolongadas secuencias de ocupación humana en el Levante.
Los depósitos más antiguos contienen cantidades de arena de mar. Esto, y restos de polen encontrados sugieren que el clima era relativamente cálido. Los glaciares que cubrían grandes partes del globo, al derretirse, hicieron subir el nivel del mar e hicieron que la línea costera del Mediterráneo retrocediera. La Planicie Costera era más angosta de lo que es hoy y estaba cubierta por una vegetación de sabana.
Los habitantes de las cavernas usaban hachas de piedra para matar animales (gacelas, hipopótamos, rinocerontes y ganado salvaje que vagaba por la Planicie Costera) y para extraer las raíces de las plantas. Las herramientas fueron mejorando lentamente a lo largo de un período de decenas de miles de años. Las hachas se hicieron más pequeñas y más afiladas y descarnadores, fabricados de gruesas láminas de piedra eran utilizados probablemente para desprender la carne de los huesos y para procesar las pieles de los animales.
Los niveles superiores en la Cueva Tabún consisten principalmente de arcilla y sedimentos, indicando que un clima más frío y húmedo prevaleció cuando se formaron una vez más los glaciares; esto hizo que el nivel del Mediterráneo descendiera en unos 100 metros, hasta su nivel actual. Asimismo, produjo una franja costera más ancha, cubierta por densos bosques y pantanos.
Los restos materiales de los estratos superiores en la Cueva Tabún son de la cultura Mousteriana (unos 200.000 - 45.000 años atrás). Predominan aquí pequeñas herramientas de piedra, hechas de láminas delgadas, muchas producidas por la técnica de Levallois: un método de cuidadoso alisado de la piedra antes de cortar la forma deseada. Herramientas típicas de esta cultura son las puntas alargadas, las láminas de diversas formas empleadas como descarnadores, y muchas herramientas dentadas usadas para cortar y aserrar.
La dieta de las personas que manufacturaron estas herramientas consistía de frutas, semillas, raíces y hojas, con un complemento de carne - gacela, corzo y jabalí. La gran cantidad de huesos de corzo encontrados en las capas superiores de la cueva Tabún pueden deberse a la apertura con forma de chimenea en el fondo de la cueva, que funcionaba como trampa natural. Los animales probablemente eran dirigidos hacia la apertura y caían dentro de la cueva, donde eran carneados.
La Cueva Tabún contiene un sepulcro del tipo Neanderthal de una mujer, que data de unos 120.000 años atrás. Es uno de los esqueletos humanos más antiguos encontrado en Israel.
La Cueva Skhul (Cueva de los Niños)
Numerosos sepulcros humanos de aproximadamente la misma época fueron encontrados en esta cueva cercana. Se encontraron catorce esqueletos, incluyendo tres completos; fueron definidos como un tipo arcaico de Homo sapiens, estrechamente cercano a los humanos modernos en su apariencia física. Se cree que este humano, con delicados rasgos faciales, de mentón saliente y frente recta, se desarrolló totalmente hace unos 100.000 años atrás. Los hallazgos de estas tumbas también proporcionan evidencia del culto y los rituales relacionados con la muerte y el reino espiritual.
Los hallazgos en la cueva son de gran importancia para la investigación antropológica prehistórica del desarrollo de la especie humana. La teoría de que el Homo Sapiens no se desarrolló del hombre de Neanderthal, sino que ambos vivieron al mismo tiempo, está pasando a ser cada vez más aceptada: el hombre de Neanderthal se extinguió, mientras el Homo Sapiens se desarrolló, convirtiéndose en la moderna raza humana.
La Cueva El-Wad (Cueva del Valle)
Esta es la más grande de las cuevas del Monte Carmel. Las capas acumuladas brindan evidencia de presencia humana desde el término de la ocupación de la cueva de Tabún (aproximadamente hace 45.000 años atrás).
Importantes hallazgos de esta cueva son de la cultura Natufia (10.500 a 8.500 AEC), una cultura altamente desarrollada en relación a las que la precedieron. Marca la transición de la cultura paleolítica a la neolítica, de la recolección de plantas y la cacería de animales al cultivo de plantas y la domesticación de animales. Durante este período, el nivel del Mediterráneo subió nuevamente, al finalizar el período glaciar, y la línea costera se estabilizó aproximadamente en su contorno actual. La Planicie Costera pasó a ser más angosta y se cubrió por algunos bosques y praderas, con pantanos en las zonas bajas. El número de especies animales disminuyó y consistió principalmente de gacelas y ganado salvaje. La población de la cueva El-Wad empleó tanto la cueva como la amplia terraza frente a ella. Se cree que el asentamiento era permanente, un desarrollo singular en términos de formas de vida anteriores en las cavernas. Consistía en unas pocas familias que vivían en una aldea de carpas, que servía como base para las expediciones de cacería y para juntar alimentos.
Las herramientas de piedra Natufias son de muy alta calidad y delicadas, muy pequeñas y cuidadosamente retocadas. Fueron primeramente descarnadores para el tratamiento de las pieles de animales, puntas para trabajos en madera y hueso, punzones para perforar piedras usadas como pesas de pesca, cuentas decorativas, hojas para cortar carne y sierras de hueso y hoces (con mangos de madera) para cosechar cereales (que dejan un lustre característico en el filo de las hojas). Había también microlitos de forma de luna, usados como flechas, para harpones y como ganchos para pescados y herramientas más grandes hechas de pedazos burdos de piedra para picar huesos y semillas de cáscara dura. Molinos, morteros y trituradores hechos de piedra se empleaban para procesar los alimentos.
En la terraza frente a la caverna se excavaron más de cien sepulcros humanos individuales. Los muertos eran enterrados en una posición muy doblada, algunos con ornamentos de piedra, hueso o concha. La gran cantidad de esqueletos dio a los antropólogos la posibilidad de estudiar las características físicas de esta población Natufia. La altura promedio era entre 1,58 y 1,65 m., las cabezas relativamente grandes, con frentes anchas y más bien bajas, características típicas de la población de este período de la cuenca del Mediterráneo.
La cueva El-Wad está abierta al público y los visitantes pueden apreciar los múltiples hallazgos prehistóricos y su lugar en el desarrolllo de la raza humana.
La cueva Tabún fue excavada (1969-71) por A.J. Jellinek de la Universidad de Arizona y desde 1971 bajo la dirección de A.Ronén de la Universidad de Haifa.
La cueva El-Wad fue excavada por F.Falla de la Misión Arqueológica Francesa en Jerusalem y por O. Bar Yosef de la Universidad Hebrea de Jerusalem (1980-81) y desde 1980 por M. Weinstein-Evrón en nombre de la Universidad de Haifa.
Monte Carmelo
el Monte Carmelo aparece como un escarpado promontorio que casi choca con las olas del Mediterráneo. Esta punta noroccidental del Carmelo está a unas seis millas de Acre, y a 32º 50' de latitud Norte y 35º de longitud Este. Desde este punto, la sierra se retira gradualmente de la costa y se extiende hacia el sudeste, ascendiendo durante unas diez millas hasta su punto más alto y luego descendiendo durante casi tres millas más. Su extremo sur, como el del norte, se distingue por un escarpado peñasco sobre Wady-el Milh. Esta es la cadena de montañas que habitualmente se designa con el nombre de Monte Carmelo. El nombre también se aplica a veces a las colinas más bajas que, durante doce o trece millas, constituyen una prolongación de la cadena principal y se extienden hacia el sudeste hasta las proximidades de Jenin. Estas colinas más bajas son, sin embargo, de una constitución más blanda que la de la cadena principal del Carmelo, y realmente lo separa del País de las Colinas, o sección longitudinal central de Palestina occidental. De ahí que se considere más bien que forman una cadena de cerros distinta del Carmelo, y se les llame simplemente colinas de Samaria. Las tres cumbres más altas de la cadena principal son muy inferiores en altura a las de las montañas tanto de Galilea como de Judea. Su pico más alto, un poco al sur de la aldea drusa de Esfiyeh, sólo tiene 552 metros. El siguiente en altura es la cumbre sudoriental del Carmelo, junto a las ruinas llamadas El Mahraka, y tiene unos 520 metros de alto; y finalmente, el promontorio noroccidental o cabo del Carmelo, donde está el monasterio carmelita, está situado a 170 metros sobre el mar. La forma general de la cordillera es la de un triángulo, cuyo vértice está junto al Mediterráneo, mientras que los lados, al este y al oeste, parecen muy diferentes uno del otro. El lado occidental desciende poco a poco por largas estribaciones y valles hasta esa parte de la costa que se conoce como el llano de Saron. El lado oriental, es abrupto por encima de las llanuras de Haifa y Esdrelon, y en muchos lugares desciende casi por precipicios al río Cison, que fluye al pie de la montaña y es generalmente paralelo a su eje. Su estructura geológica no es otra que la de la sección longitudinal central de Palestina, al oeste del Jordán. Está formada de la misma piedra caliza dura. En ella hay numerosas cuevas, y abundan los pedernales, geodas y fósiles. Al nordeste, rocas ígneas surgen de una formación basáltica que corre a través de la llanura de Esdrelón y se extiende hasta el Mar de Galilea. Como casi toda la cadena del Carmelo está cubierta con abundante y rica vegetación, tiene aún mucho de esa apariencia que sin duda fue el origen de su nombre: "el jardín" o "la tierra del jardín". La mayor parte de la sierra está cubierta de matorrales y árboles de hoja perenne. Aparte del pino, los árboles más comunes son la carrasca, el mirto, el lentisco, el algarrobo y el olivo. El Carmelo es también notable por su profusión de plantas aromáticas y flores silvestres. Sus alturas boscosas están habitadas principalmente por el corzo, el leopardo y el gato salvaje. En diversos lugares de la cordillera, se pueden señalar aún antiguas prensas de vino; pero la parra está casi totalmente extinguida excepto en las proximidades de Esfiyeh y de la colonia alemana que se estableció en 1869 cerca de Haifa. De sus antiguamente numerosas aldeas sólo unas pocas están actualmente habitadas, y sólo algunos trozos de tierra alrededor de éstas y junto a la costa están ahora cultivados. Aparte de Esfiyeh, las principales aldeas existentes son Et Tireh, Daliet el Kurmul, y Um Ez Zeinat. La mayor parte de los aldeanos son drusos y cristianos. En la actualidad, el Carmelo pertenece al bajalato de Acre.
El monte de los olivos
El Monte de los Olivos se alza en el valle de Kidron, justo al este de la ciudad antigua. Verde, fértil y en la actualidad con más iglesias, capillas y cementerios que olivos, su cumbre ofrece una vista magnífica de toda Jerusalén y en la otra dirección del desierto de Judea, el valle del Jordán y las montañas de Moab. El monte está cargado de significado bíblico: se cita en el Antiguo Testamento como el lugar donde David lloró la muerte de su rebelde hijo Absalón (2 Sam 15, 30) y también está estrechamente relacionado con la figura de Jesús, que solía caminar por allí desde Betania hasta Jerusalén.
Existe una minúscula mezquita conocida como capilla de la Ascensión, donde hubo una iglesia desde el 390 d. C. El pequeño edificio actual data de la época de los cruzados y fue convertido en mezquita por Saladino en 1198. La pequeña cripta mortuoria que hay junto a la mezquita tiene interés para las tres religiones: los judíos creen que contiene la tumba de la profetisa Hulda, una de las únicas siete profetisas que se mencionan en el Antiguo Testamento; los cristianos dicen que es la tumba de Santa Pelagia y los musulmanes afirman que Rabi'a al-Adawiya, una mujer santa del siglo V, está enterrada allí.
A mitad de este mismo escarpado camino se encuentra la iglesia rusa blanca de Santa María Magdalena, cuyas siete cúpulas doradas la convierten en otro de los puntos emblemáticos de Jerusalén. Fue mandada erigir en 1885 por el zar Alejandro III al antiguo estilo ruso. Su cripta alberga los restos de su madre, la princesa Alicia de Grecia.
Enmarcando la entrada hay un impresionante arco de mosaico de estilo bizantino; en la nave se ve la roca donde se dice que Jesús lloró antes de ser arrestado. Ésta, junto a gran parte del pavimento de mosaico, pertenece a la iglesia del siglo IV.
Una vez que se desciende del monte, a la derecha está la tumba de la Virgen, el supuesto lugar donde se enterró a María. Algunos escritores del siglo IV situaban en el lugar una iglesia, aunque lo único que encontraron los cruzados fueron sus ruinas. En 1130 la reconstruyeron los benedictinos y más tarde, después de que se marcharan los cruzados, los franciscanos se hicieron con ella; desde entonces ha estado en manos de griegos, armenios, sirios, coptos, abisinios y musulmanes. Allí se encuentra la tumba de la reina cruzada Melisanda, que murió en 1161, y enfrente el panteón de los miembros de la familia de su hijo el rey Balduino II; en el centro hay una cripta bizantina. La tumba de piedra de María es venerada también por los musulmanes, porque, según se dice, Mahoma, en el viaje que realizó de noche de La Meca a Jerusalén, iluminó la tumba de María.
A muy poca distancia está la gruta de Getsemaní, que compite con la iglesia de Todas las Naciones por ser el lugar donde Jesús oró.
Aeropuerto de Tel Aviv - Ben Gurion
El aeropuerto internacional de Tel Aviv Ben Gurion es el más importante de Israel y uno de los más seguros del mundo. Dada la situación política del país, posee un moderno sistema de control de accesos basado en la lectura de los datos de su tarjeta de crédito, la lectura biométrica de la mano, y posteriormente el sistema envía una petición de información a la base de datos del Gobierno israelí acerca de la identidad del pasajero. Ambas informaciones se cruzan, y si son correctas, se permite el acceso al pasajero, de lo contrario una alarma alerta al servicio de seguridad del aeropuerto del posible pasajero sospecho. Todo ello en algo menos de 20 segundos. Más de 12 millones de pasajeros lo transitaron durante 2010.Vuelos baratos a Tel Aviv
Ubicación - Transporte - Servicios - Comodidades para minusválidos -Estacionamiento - Hoteles
Nombre Oficial
Aeropuerto Internacional Ben Gurion - ( Ben Gurion International Airport)
Código IATA: TLV
Inauguración: 1936 como Lydda Airport
Sitio Web Oficial: iaa.gov.il
Tel: +972 03-9752386 | (03) 975 5555
UbicaciónEl aeropuerto internacional de Ben Guiron se ubica a 14 km (9 millas) al sureste de Tel Aviv y a 50 km (30 millas) al oeste de Jerusalén. El aeropuerto se conecta con el área urbana por autopistas.
Cantidad de terminales - 2 - Un servicio gratuito de autobuses recorre ambas terminales y llega hasta la zona de estacionamiento de largas distancias.
Transporte
Trenes, autobuses y taxis comunican al aeropuerto con el área urbana. Los trenes parten desde la terminal 3 hacia Tel Aviv con un tiempo estimado de viaje de 15 minutos. A su vez, existen varias líneas de buses que trasladan pasajeros a Jerusalén y Haifa, estación central de Tel Aviv, Petah Tikva, Ramla, Lod y Shoham cuyas paradas se encuentran en el segundo piso entre las puertas 21 y 23. Las paradas de taxis están a la salida de las terminales del aeropuerto. Además se puede tomar un taxi colectivo (sherut - especie de minibus puerta a puerta) que cobra un precio fijo por pasajero y llegan no solo a Tel Aviv sino a Jerusalem y Haifa.
Servicios
Existen mostradores de alquiler de autos de las compañías más reconocidas (Avis, Budget, Eldan, Hertz y Sixt ) en el hall de recepción y están disponibles las 24 horas.
El aeropuerto ofrece además bancos (las 24 horas), cajeros automáticos, casa de cambio de divisas, oficina de correo, teléfonos públicos y acceso a Internet Wi-Fi, entre otras facilidades.
Gastronomía - restaurantes, cafés y bares.
Compras - un shopping mall en la terminal 3 y duty free shops (libre de impuestos) en las terminales 1 y 3; a su vez hay artículos de souvenirs, puestos de prensa y tabaco.
Equipaje - en la parte oeste del estacionamiento para corta estancia hay un servicio 24 horas, para objetos perdidos y de guardería de equipaje (tel: (03) 975 4436). Por otro lado hay un servicio de portaequipaje.
Otros Servicios - clínica de primeros auxilios las 24 horas, enfermería, sinagoga, y sector de higiene para bebés. Los mostradores de información se ubican por todo el aeropuerto. Además dispone de información vía telefónica en inglés, sobre los horarios de vuelos, disponibilidad de transporte y estacionamiento en el vestíbulo de salidas. El hall central de informes y turismo está disponible las 24 horas y se sitúa en el vestíbulo de llegadas.
Comodidades para minusválidos - El recinto cuenta con rampas, ascensores, teléfonos y baños adaptados, entre otros servicios. Hay disponibles sillas de ruedas (previa reserva con su compañía aérea o de viajes)
Estacionamiento - El aeropuerto de Tel Aviv dispone de estacionamiento para estancias cortas y largas. Las cortas se sitúan a la entrada de ambas terminales. Mientras que las largas están más alejadas aunque un servicio de bus traslada a los pasajeros. Existen plazas reservadas para minusválidos. Más información (tel: (03) 972 3339).
Aeropuerto Internacional Ben Gurion - ( Ben Gurion International Airport)
Código IATA: TLV
Inauguración: 1936 como Lydda Airport
Sitio Web Oficial: iaa.gov.il
Tel: +972 03-9752386 | (03) 975 5555
UbicaciónEl aeropuerto internacional de Ben Guiron se ubica a 14 km (9 millas) al sureste de Tel Aviv y a 50 km (30 millas) al oeste de Jerusalén. El aeropuerto se conecta con el área urbana por autopistas.
Cantidad de terminales - 2 - Un servicio gratuito de autobuses recorre ambas terminales y llega hasta la zona de estacionamiento de largas distancias.
Transporte
Trenes, autobuses y taxis comunican al aeropuerto con el área urbana. Los trenes parten desde la terminal 3 hacia Tel Aviv con un tiempo estimado de viaje de 15 minutos. A su vez, existen varias líneas de buses que trasladan pasajeros a Jerusalén y Haifa, estación central de Tel Aviv, Petah Tikva, Ramla, Lod y Shoham cuyas paradas se encuentran en el segundo piso entre las puertas 21 y 23. Las paradas de taxis están a la salida de las terminales del aeropuerto. Además se puede tomar un taxi colectivo (sherut - especie de minibus puerta a puerta) que cobra un precio fijo por pasajero y llegan no solo a Tel Aviv sino a Jerusalem y Haifa.
Servicios
Existen mostradores de alquiler de autos de las compañías más reconocidas (Avis, Budget, Eldan, Hertz y Sixt ) en el hall de recepción y están disponibles las 24 horas.
El aeropuerto ofrece además bancos (las 24 horas), cajeros automáticos, casa de cambio de divisas, oficina de correo, teléfonos públicos y acceso a Internet Wi-Fi, entre otras facilidades.
Gastronomía - restaurantes, cafés y bares.
Compras - un shopping mall en la terminal 3 y duty free shops (libre de impuestos) en las terminales 1 y 3; a su vez hay artículos de souvenirs, puestos de prensa y tabaco.
Equipaje - en la parte oeste del estacionamiento para corta estancia hay un servicio 24 horas, para objetos perdidos y de guardería de equipaje (tel: (03) 975 4436). Por otro lado hay un servicio de portaequipaje.
Otros Servicios - clínica de primeros auxilios las 24 horas, enfermería, sinagoga, y sector de higiene para bebés. Los mostradores de información se ubican por todo el aeropuerto. Además dispone de información vía telefónica en inglés, sobre los horarios de vuelos, disponibilidad de transporte y estacionamiento en el vestíbulo de salidas. El hall central de informes y turismo está disponible las 24 horas y se sitúa en el vestíbulo de llegadas.
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Estacionamiento - El aeropuerto de Tel Aviv dispone de estacionamiento para estancias cortas y largas. Las cortas se sitúan a la entrada de ambas terminales. Mientras que las largas están más alejadas aunque un servicio de bus traslada a los pasajeros. Existen plazas reservadas para minusválidos. Más información (tel: (03) 972 3339).
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